Este invierno, el color más irresistible no es el negro ni el gris: es el chocolate. En todas sus versiones desde el cacao intenso hasta el caramelo tostado, el marrón se impone como el nuevo sinónimo de elegancia cálida y sofisticación atemporal.

El “efecto cocoa” ha llegado para quedarse. Este 2025-2026, las pasarelas de París, Milán y Nueva York se rindieron ante la profundidad y versatilidad del marrón, transformándolo en el tono estrella de la temporada. No es solo una tendencia; es una declaración de estilo que mezcla confort, poder y naturalidad.
Inspirado en la tierra, el cuero y el café recién molido, este color se adapta a todos los tonos de piel y contextos, logrando algo que pocos colores consiguen: equilibrio entre la elegancia clásica y la modernidad relajada. Desde los trajes sastre de Bottega Veneta y The Row, hasta los abrigos oversized de Max Mara, el marrón se reinventa como un símbolo de lujo discreto.
En moda urbana, el tono chocolate se traduce en faldas midi de cuero, blazers camel, bufandas tejidas y botas estilo ecuestre. En el maquillaje, domina la tendencia “latte look”: sombras café, labios nude cremosos y mejillas con matices de bronce, un guiño al glamour de los años 90 reinterpretado para la mujer actual.
Quienes buscan inspiración real pueden mirar a Hailey Bieber, Zendaya o Sofía Richie Grainge, íconos del “quiet luxury” que dominan la estética marrón con effortless chic. En Latinoamérica, boutiques como Mango, Massimo Dutti y Studio F ya apuestan por la gama “Cocoa” en sus colecciones de invierno: tejidos suaves, cortes minimalistas y texturas que invitan al tacto.
El secreto está en la combinación: mezcla un suéter chocolate con jeans ivory, añade un trench color canela o un bolso caramelo, y habrás logrado un look digno de portada. Este invierno, el marrón deja de ser un color neutro para convertirse en un protagonista indiscutible el tono que abriga con elegancia y empodera con sutileza.
Autor: Fernanda Pauker, Consultora de Imagen





