La música popular ecuatoriana vive un momento de celebración.

Máximo Escaleras, conocido cariñosamente como “El Artista del Pueblo”, conmemoró sus 38 años de carrera artística en un emotivo encuentro con los medios de comunicación, donde repasó los momentos más memorables de una trayectoria que lo ha convertido en una de las voces más queridas y representativas del país.
Con más de tres décadas sobre los escenarios, más de 35 producciones musicales y un extenso repertorio de composiciones que han acompañado la vida de miles de ecuatorianos, Escaleras continúa demostrando que el talento, la autenticidad y la cercanía con su público son la fórmula de una vigencia excepcional.
El encuentro se produjo en medio del gran impacto que generó su reciente presentación en el Coliseo General Rumiñahui. Allí, el artista protagonizó uno de los momentos más comentados de las últimas semanas al interpretar “Mi niña y yo”, tema conocido popularmente como “El Auto Fantástico”, acompañado por su hija Nathaly Silvana y sus nietos. La emotiva escena trascendió el escenario para convertirse en un fenómeno viral que despertó recuerdos, emociones y admiración entre distintas generaciones.
Más allá de los éxitos musicales, la familia fue la gran protagonista de la jornada. Rodeado por su esposa y sus tres hijos, quienes también han decidido seguir el camino artístico, Máximo compartió reflexiones sobre el valor del respaldo familiar y la importancia de construir un legado basado en el amor, la unión y la pasión por la música.
Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando reveló uno de sus mayores sueños: regresar algún día al Coliseo General Rumiñahui no como protagonista del espectáculo, sino como espectador, para contemplar desde las gradas el éxito de sus hijos y aplaudir con orgullo el fruto de todo lo sembrado a lo largo de los años.
La celebración también sirvió para presentar oficialmente “De Cantina en Cantina”, su más reciente sencillo, acompañado de un nuevo videoclip que refleja la esencia popular y cercana que ha caracterizado su carrera. Además, adelantó una serie de proyectos musicales, familiares y empresariales que marcarán esta nueva etapa de su vida profesional.
Lejos de pensar en despedidas, Máximo Escaleras demuestra que se encuentra en uno de los momentos más inspiradores de su trayectoria. Con la experiencia de casi cuatro décadas, el cariño intacto de su público y una familia que comparte su pasión artística, el cantautor ecuatoriano continúa escribiendo una historia que sigue emocionando y uniendo corazones a través de la música.
Porque cuando una carrera se construye con autenticidad, esfuerzo y amor por su gente, el paso del tiempo no apaga su brillo: lo convierte en legado.
Felicitaciones por su gran trayectoria!!!





